Thursday, August 25, 2011

Las Despedidas (Cuarta Parte)

Las despedidas que más nos marcan, como dije anteriormente, son usualmente esas que separan radicalmente el pasado del presente. Con mi partida a California sentí algo similar a lo que sentí aquella vez cuando dejé República Dominicana.

Esa mañana que me iba, cuando mi mamá se despidió de mí ni las palabras le salían. Tuve un flashback, como en aquellos años en los que mi papá se iba. Esta vez fui yo quien lo susplantó, fui yo quien no lloró, fui yo quien se fue a buscar una mejor vida para mí y para todos. Esta vez fue a mí que me tocó dejar toda mi familia, amigos, vida y rutinas detrás.

Pero admito ahora que fui fuerte y me contuve de llorar ante ella. Pero en el avión, por más de una hora no paré de llorar como aquella vez que dejé mi islita atrás. Quizás a mi papá le pasó lo mismo, tal vez al igual que yo se hacía el fuerte ante nosotros y en el avión se bañaba en sus lágrimas.

Al igual que él llevo en mi su filosofía, estoy vivo, no he muerto, seguiré visitando y los tendré siempre presente.

Otra vez reaparece la misma interrogante ¿A quién le duele más al que se va o a quien se queda?
En realidad no sé, sólo puedo hablar por mí. Y es difícil estar en un lugar donde a nadie le importas mucho.
Es difícil alejarse de esa realidad que por más de una década viví, para empezar a adaptarme a otra realidad.

P.D. Ahora mismo me encuentro en Milwaukee, esperando que el avión que me llevará a NY decida partir. Espero con paciencia y esmero esa hora en la que pisaré y besaré otra vez a mi amada, a esa ciudad que me ha dado tantos amigos, tantos conocimientos, a esa ciudad que despertó en mí la pasión por la lectura y la escritura.


2 comments:

Yalo said...

Mierda, Baakanit, me recordaste a Junot.
Y.

Baakanit said...

Gracias por tus generosas palabras, eso es un gran halago.

Saluditos